Transitar la mutación
EL CUERPO DE LAS MUTACIONES por Adriana Libonati
El amplio espacio de Área Teatro nos reúne esta vez para la última creación del maestro Magy Ganiko, de amplia y vasta trayectoria, que desde sus inicios musicales ha incorporado el lenguaje corporal en sus distintas expresiones que van de la danza contemporánea a la performance y la danza Buto-Moi.
Las mutaciones son modificaciones azarosas de los genes, que pueden alterar las herencias o quedar capsuladas para generaciones futuras. Su función muchas veces consideradas inertes se enmascaran y llegan en mínimos casos a producir saltos genéticos.

En esta ocasión el espacio será habitado por seis bailarines, que a modo de los hexagramas del I-Ching, transitarán por la mutación, el tiempo y el lenguaje en una investigación profunda de la conciencia y el devenir de la existencia humana.
El desarrollo de la obra va in crescendo y mientras las posturas de los cuerpos en figuras crispadas se esparcen por el espacio escénico, música, sonidos, proyecciones de signos nos ponen casi en un trance hipnótico, nos sumergen por un momento en ese devenir cósmico y ancestral, hoy amenazado por la ambición y lo material. Aquí el arte se nos presenta como una metáfora del conocimiento, una experiencia que nos propone una introspección y nos interpela acerca de las transformaciones y mutaciones de las que, inexorablemente, formamos parte.
Fuente: https://www.facebook.com/story.php?story_fbid=10242040164803528&id=1318704420&rdid=4aLqCO0WZzCVdulH#
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Mutar no es perderse, es la única forma de seguir siendo – reseña por Lina Ramos
EL CUERPO DE LAS MUTACIONES
La apertura es ya una declaración de principios: los cuerpos nacen en el escenario mientras símbolos e imágenes se proyectan en la pared como recordatorio de que el lenguaje siempre nos provee traducciones imperfectas de algo ya se vivió. Los movimientos no buscan representar la mutación: la ejecutan; los gritos que llenan el espacio no son emoción amplificada, son el sonido de lo pre-verbal resistiéndose a ser domesticado.

Así es El cuerpo de las mutaciones, una tensión continua, jamás resuelta, que hunde sus raíces en dos tradiciones del cambio. El I-Ching -cosmología china del devenir- y el Butoh -práctica corporal japonesa nacida del trauma de la posguerra- no son fuentes obvias ni naturales entre sí. Que el coreógrafo y director Magy Ganiko las convoque juntas, es una elección dramatúrgica precisa: aquí no hay formas consolidadas, el cuerpo permanece en un umbral entre lo que está dejando de ser y lo que todavía no es.
El Hexagrama 49 en el que se basa la obra, habla de Revolución como necesidad. Porque lo que ha cumplido su tiempo debe mudar de piel para que algo nuevo pueda nacer. Ganiko lo toma al pie de la letra y, al hacerlo, recupera algo que el cuerpo sabe antes que cualquier concepto: que mutar no es perderse, es la única forma de seguir siendo.
Mayo — Viernes 29 · 22 hs
Aérea Teatro — Bartolomé Mitre 4272, CABA
$19.000 / 2 x $22.000
Junio — Sábados 6 y 13 · 22 hs
Mediterránea Teatro — Tucumán 3376, Balvanera
$22.000
Duración: 80′
El cuerpo de las mutaciones en Balletin Dance 6/05/2026
El cuerpo de las mutaciones: Magy Ganiko estrena su inmersión en el I-Ching y el Butoh.
La Compañía Magy Ganiko presenta una obra de danza performática donde cada intérprete encarna un hexagrama y el cuerpo se convierte en territorio de transformación eterna
El I-Ching no es decorado. En El cuerpo de las mutaciones, la nueva obra de Magy Ganiko, el libro de las mutaciones chino es el sistema compositivo que organiza toda la pieza: cada uno de los siete intérpretes en escena encarna un hexagrama, y la danza que surge de esa asignación invoca lo que la obra llama el “no-tiempo” y el “no-yo”. Una inmersión en la que el cuerpo no representa —muta.
La propuesta se edifica sobre tres pilares —mutación, tiempo y lenguaje— y se despliega desde el Butoh-Moi: el sistema propio de Ganiko, el MOI (Movimiento Orgánico de Individuación), que sintetiza décadas de investigación psicofísica. Un lenguaje que no nació en un escritorio sino en Yokohama, donde Ganiko residió y trabajó durante ocho años junto al maestro Kazuo Ohno, absorbiendo el Butoh en su fuente original, y que fue madurando en París, en La Boca, en cada obra que la compañía fue depositando desde 2012. La nueva pieza, seleccionada por Prodanza, es quizás la más ambiciosa en términos conceptuales de ese recorrido.
Cada intérprete encarna un hexagrama. La danza de sincronicidad invoca el “no-tiempo” y el “no-yo” en un espectáculo que cuestiona el devenir existencial del cuerpo humano.
La obra llega tras un recorrido que incluye Zona Zero en la Bienal de Performance de la Fundación PROA, Tintorería Tokio, SanSaru —seleccionada por Mecenazgo—, BITNUS, y la conferencia performática Ma, Mu, Ku en el Museo de Arte Oriental (2025). Un corpus que consolida el lenguaje del “minimalismo-barroco”: la estética que une opuestos complementarios donde la profundidad del detalle convive con la pureza de la forma.
Mayo y junio en AEREA TEATRO.
AHÍ ESTABA LA DANZA, Juan Carlos Kreimer escribe sobre el estreno de El cuerpo de las mutaciones
AHÍ ESTABA LA DANZA
Magy Ganiko estrenó anoche El cuerpo de las mutaciones. Danza Butoh e I Ching. Coreografía y experiencia en sí. Para los siete bailarines (y el bicho mecánico Lex) que ponen el cuerpo dentro del escenario y para los 80 atónitos que nos apretujamos en las gradas. Todos en busca o a la espera de algo que ya estaba, no bien empezamos a dejarnos llevar por letras y símbolos proyectados en las tres paredes negras y por los estertores sonoros que quebraban los estándares armónicos en nuestros oídos internos.
Y los actores, apenas con slips y a salir de sus equilibrios habituales y ponerse al traducir las pulsiones emergentes con sus movimientos más primales/primordiales. En ninguno, durante la hora diez que duró la obra, hubo un movimiento habitual de piernas, pies, brazos, manos, torsos, cinturas, cuellos, facialidades…
Parecía que sus músculos y articulaciones estuviesen recorriendo todos los verbos e idea-acciones posibles que se les pudieran aplicar: empujar, retorcer, temblar, comprimir, estirar, desequilibrar, revertir, desconectar, inesperar, y un etc interminable de nunca repetir el mismo gesto… y así liberar otras vidas, otras sensibilidades, otros personajes, otras animalidades en ellos. Arrastrarse, saltar, descuajeringar, revolear, desincronizarse… Y así.
En el tercer cuadro, cuando parecía que ya nada más podía agregarse al dúo de insectos que se orbitan, olfatean, seducen/repelen, exaltan hasta fundirse e inseminarse, la compañía fue más lejos. Siguió ofreciendo contorsiones y desplazamientos que, sin texto, acompañaron distintos momentos/procesos de una progresión. Hasta mutar o morir.
Entre los siete gusanos que había bajo caparazones de plástico al comienzo y la joi de être grupal de cierre, ninguno de los que estábamos en la sala pudo respirar. Nos estaban contando una historia no de ellos. Propia: del que somos sin atrevernos a ponerle el cuerpo. Ni siquiera bailarlo, como ellos.
A la salida le pregunté a Magy si ese sinfín de movimientos y gestos era la interpretación de una coreografía o creación ipsopucho de cada uno. Con una sonrisa de niño superado por su obra me respondió fifty fifty.
Al volver, Pablo, un alumno de Magy, me contó cómo trabajaba en algunas de sus clases: les leía un texto detonador, Deleuze, Quignard, o de algún poeta japonés, les pedía que escribieran sobre sus antinomias y después, al leer sus escritos, que extrayeran todos los verbos y les dieran vida con el cuerpo. Más que un método, una detonación.
De las palabras y gritos sobrantes extrajo las bases para la música. Y a la banda sonora le dio el mismo tratamiento que a los siete intérpretes: la exprimó hasta sacarle la última resonancia emocional.
Si esta obra se hubiera puesto en cualquier sucucho de Berlín, NY o París, estaría cabalgando vanguardia como lo hicieron a su hora Pina Bauch, Grotowski o Lindsay Kemp. Estamos en Argentina, los seis meses de trabajo previo se hicieron a puro pulmón. Quizás eso, y por la idiosincrasia que tiene Magy para entrar en las zonas oscuras de las memorias existenciales/musculares, la puesta logra tanto devenir poético. Tanta sintonía con la desnudez cuerpo adentro. JUAN CARLOS KREIMER, 8 de mayo 2026.
Funciones viernes de mayo a las 22h. En Aérea Teatro, Bmé Mitre 4272, CABA
Entradas en Alternativa Teatral https://www.alternativateatral.com/obra100523-el-cuerpo-de-las-mutaciones
El cuerpo de las mutaciones ESTRENO

“El Cuerpo de las Mutaciones”, dirigida por el coreógrafo Magy Ganiko, es una inmersión en la danza Butoh-Moi. Basada en el I-Ching, el espectáculo se edifica sobre tres pilares: la mutación, el tiempo y el lenguaje, cuestionando el devenir existencial del cuerpo humano. A través de una danza de sincronicidad, cada intérprete encarna un hexagrama, invocando el “no-tiempo” y el “no-yo” en un caldero donde bulle la danza eterna de la transformación.
Ficha técnica
Intérpretes:
Ariel Canosa, Germán David Rizo, Vladimir Hansen Ejarque, Lucas Maiz, Victoria Morante, Sabrina Sanchez, Abraham Zamudio
Diseño de vestuario: Maira Cristaldo
Diseño de objetos: Maira Cristaldo
Diseño sonoro: Magy Ganiko, Juan Sebastián Rizo
Redes Sociales: Ankoku Hikari
Edición de video: Daniel Atta
Música original: Magy Ganiko, Juan Sebastián Rizo
Diseño De Iluminación: Giorgio Zamboni
Fotografía: Carlos Foglia
Asistencia general: Sabrina Sanchez
Asistencia técnica: Giuliana Agrippino Bordino
Prensa: Daniel Franco
Grafica: Ankoku Hikari
Coreografía: Magy Ganiko
Dirección general: Magy Ganiko
Duración: 80 minutos
Entrada: $ 19.000,00 / 2 x $ 22.000,00 –
COMPRAR ENTRADAS: https://www.alternativateatral.com/obra100523-el-cuerpo-de-las-mutaciones
en AÉREA TEATRO
Bartolomé Mitre 4272 (mapa)
Almagro – CABA – Argentina
Reservas: 54 9 11 4983-6980
Viernes – 22:00 hs – Del 08/05/2026 al 29/05/2026
Espectáculo producido con un subsidio PRODANZA Instituto para el fomento de la actividad de la Danza no Oficial del Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
Qué es un monstruo
Obra creada en el marco de la celebración de los 40 años de democracia argentina, con intérpretes del Grupo de Experimentación GEAM de la Universidad Nacional de las Artes.

Funciones 4 y 11 de noviembre en el Museo de la Cárcova, CABA.
Y viernes 10/11 en el Centro Cultural Borges.
Entrada Libre
SanSaru, pieza para tres monos
«No ver el Mal, no escuchar el Mal y no decir el Mal»
con Matías Ibañez, Lucas Maíz y Antonio Morales
Dramaturgia y Dirección Magy Ganiko

“Sansaru” es una palabra japonesa que literalmente quiere decir “tres monos”. Los tres monos son “Kikasaru” (el que no escucha), “Misaru” (el que no ve) y “Iwasaru” (el que no habla). Tradicionalmente se ha entendido como «No ver el Mal, no escuchar el Mal y no decir el Mal»; el significado del tema de los tres monos es complejo y diverso, para el pueblo el sentido era «rendirse» al sistema, un código de conducta que recomendaba la prudencia de no ver ni oír la injusticia, ni expresar la propia insatisfacción, sentido que perdura en la actualidad. Sansaru es una obra contemporánea que entrecruza el lenguaje de la danza, el teatro, la poesía y el clown. El espacio en donde se sitúa el espectáculo es en el territorio ribereño del Riachuelo en la ciudad de Buenos Aires. Tres textos poéticos acompañan las payasadas de estos tres monos, que en escena se enfrentan a sus propios espejos-primates: creyéndose humanos actúan como monos, creyéndose monos finalmente parecen humanos. La metamorfosis corporal no indica ya al hombre erecto como el punto máximo en la escala evolutiva. ¿Qué significa evolución? ¿Qué significa el ser animal? ¿Acaso es negativa la parte animal del hombre? O, justamente, ¿es por habernos alejado de nuestros ancestros que seguimos destruyendo nuestro propio hábitat? El ser humano se convierte en el animal más depredador del planeta: no escucha, no ve, y se queda mudo ante su propio canibalismo, devorando insaciablemente todos los recursos del planeta. SanSaru replantea la condición humana y animal, y se interroga sobre el significado de la evolución, que ubica a la raza humana en una esfera superior al resto de las especies. Solamente nuestra evolución espiritual, podrá determinar si merecemos habitar la Tierra, este espacio sagrado y templo del mundo por excelencia. En el actual contexto de pandemia del Covid-19, nuestro hábitat está, de manera global, expresando una crisis que SanSaru invita a pensar desde la perspectiva del humor, no sólo desde la temática sino también desde la puesta escena que incorpora al público en la propuesta a partir del distanciamiento social y respetando los protocolos y aforo.
FICHA TÉCNICA:
Intérpretes: Matías Ibañez, Lucas Maiz, Antonio Morales
Textos: Magy Ganiko
Vestuario y maquillaje: Silvia Zavaglia
Instalación escenográfica: Magy Ganiko
Iluminación: Giorgio Zamboni
Composición de música electroacústica: Germán David Rizo
Prensa: Daniel Franco
Fotografía: Mariano Militello
Filmación: Sebastián Reusmann y Diego Giancontiero
Asistencia de dirección: Noelia Gómez
Producción: Cia Magy GanikoDirección y coreografía: Magy Ganiko
PRENSA
_”No ver, no escucha ni decir el mal” La pieza nos hace atravesar situaciones radicalmente diversas: la música compuesta e interpretada en vivo por Germán David Rizo y las voces en directo nos proponen un viaje inicial que pareciera adentrarnos en una selva misteriosa con notas del riachuelo. La danza es por momentos robótica, en ocasiones sinuosa, siempre dejando ver que hay algo más profundo que la sostiene y dando espacio a situaciones individuales así como a las más bellas imágenes a través de un cuerpo compuesto por tres. Y en sintonía con esa variedad de climas se presentan giros inesperados que, como espectadores, nos devuelven al presente y nos recuerdan que, aun el cuerpo de la ficción se sostiene sobre una base inevitable de realidad.
Crítica de Gustavo Friedenberg para Balletin Dance. Leer nota completa
_ Nota a Magy Ganiko sobre la obra SanSaru en el programa de radio “La siesta con Paredero” en AM 750. Escuchar nota
_”La danza, el teatro, la poesía y el clown se fusionan en un nuevo espectáculo de Magy Ganiko” entrevista a Magy Ganiko por Mónica López Ocón Leer nota completa
_ “Los tres monos puestos como cruce entre artes” Entrevista a Magy Ganiko en Diario Perfil Leer nota completa
_ Testimonios del público: VER TESTIMONIOS A LA SALIDA DE LAs FUNCIONES / LEER COMENTARIOS
Próximo estreno: SANSARU, tres monos

en Aérea Teatro -Bartolomé Mitre 4272
Entradas en venta ACÁ (en alternativa teatral)
Sansaru es una obra contemporánea que entrecruza el lenguaje de la danza, el teatro, la poesía y el clown. El espacio en donde se sitúa el espectáculo es en el territorio ribereño del Riachuelo en la ciudad de Buenos Aires. Tres textos poéticos acompañan las payasadas de estos tres monos, que en escena se enfrentan a sus propios espejos-primates: creyéndose humanos actúan como monos, creyéndose monos finalmente parecen humanos. La metamorfosis corporal no indica ya al hombre erecto como el punto máximo en la escala evolutiva. ¿Qué significa evolución? ¿Qué significa el ser animal? ¿Acaso es negativa la parte animal del hombre? O, justamente, ¿es por habernos alejado de nuestros ancestros que seguimos destruyendo nuestro propio hábitat? El ser humano se convierte en el animal más depredador del planeta: no escucha, no ve, y se queda mudo ante su propio canibalismo, devorando insaciablemente todos los recursos del planeta. SanSaru replantea la condición humana y animal, y se interroga sobre el significado de la evolución, que ubica a la raza humana en una esfera superior al resto de las especies. Solamente nuestra evolución espiritual, podrá determinar si merecemos habitar la Tierra, este espacio sagrado y templo del mundo por excelencia. En el actual contexto de pandemia del Covid-19, nuestro hábitat está, de manera global, expresando una crisis que SanSaru invita a pensar desde la perspectiva del humor, no sólo desde la temática sino también desde la puesta escena que incorpora al público en la propuesta.
- Ficha técnica:
Intérpretes: Matías Ibañez, Lucas Maiz, Antonio Morales
Textos: Magy Ganiko
Vestuario y maquillaje: Silvia Zavaglia
Instalación escenográfica: Magy Ganiko
Iluminación: Giorgio Zamboni
Composición de música electroacústica: Germán David Rizo
Prensa: Daniel Franco
Fotos: Mariano Militello
Video: Diego Giancontieri
Asistencia de dirección: Noelia Gómez
Producción: Cia Magy Ganiko
Dramaturgia y dirección: Magy Ganiko
Estreno: 9 de septiembre 2022, AÉREA Teatro – Bartolomé Mitre 4272, Ciudad de Buenos Aires
VideoDanzaMOI, entrenamiento en streaming con Magy Ganiko
M.O.I., Movimiento Orgánico de Individuación, integra tu compu, tu celu, tu perro, tu living, tu gato, tus críos, tus gritos en una composición performática in streaming. Danza y delirio, delirando tu mundo, tu escritura, tu cuerpo y todas las pestes del mundo.

Para amantes del video, la danza, el teatro y la perfomance, entrenamiento en streaming con el maestro Magy Ganiko.
Para Argentina e Iberoamérica.
Epicentro: La Boca – Buenos Aires
De Tintorería Tokio a Bitnus, pasando por El cuerpo invisible y Zonazero (obras 2014-2018)
Edición: Vanesa Robles
Última función de Tintorería Tokio – Dic 2016
“La semana pasada fuimos a ver la obra “Tintoreria Tokio” en el espacio Utaki. La obra dirigida por Magy Ganiko. Es un lugar hermoso, la entrada de la casa mira la via donde pasan los trenes de cargo en La Boca. Magy fue discipulo del gran maestro de Botoh, Kazuo Ohno. La obra “Tintoreria Tokio” me llevó a un espacio desconocido pero al mismo tiempo su locura capaz de trascurrir de una tristeza a una alegría, de la violencia al amor, de “sin sentido” a lo inteligible, me deja con la sensación de una familiaridad. Creo que cada uno de nosotros, tenemos algo de locura.
Espero que sea pronto la primera función del año que viene!” por Mami Goda, una espectadora.
::Leer reseña en diario La Nación “Una Historia de identidades y búsquedas”::
Fotos: Alejandro Gonzalez

Tardes de Butoh en el jardín del Larreta – 2016
“Riachuelo” fue la performance que Magy Ganiko presentó en Ciclo Las Tardes de Butoh en el Larreta en noviembre 2016.
Los intérpretes fueron: Hugo Raúl Gottshclk, Naiké Yael, Martina Petersen, Cecilia Arrascaete, Gabriela Ruiz Gonzalez.

“Lo mejor que se puede hacer frente al odio” por Dulcinea Segura Rattagan

El 14 de mayo hicimos una función de Tintorería Tokio en el Galpón de la Mujer Originaria, en exEsma.
Aquí, una reseña de la obra esa tarde por Dulcinea Segura Rattagan.
“La pieza que dirige Magy Ganiko con su compañía es una propuesta migrante. Siempre en movimiento, se desplaza dejando sus rastros por distintos espacios que la reciben en puntos dispersos de la ciudad.
Esta vez le ha tocado un lugar muy inhóspito. El monumento a la mujer originaria en el espacio de la ex ESMA. Un galpón frío con un trasfondo tétrico donde el grupo intenta da calor con la danza de sus cuerpos.
La gente se va acomodando mientras recorre con la mirada las cosas acumuladas en el lugar. Esculturas, fotografías, hierros, sillas, objetos desparramados. Un camino de llaves ocupa el centro de la escena y es allí donde se concentra la atención.
Utilizando las propiedades espaciales, los intérpretes asoman desde una baranda del piso de arriba y nos gritan su moción. Empieza el recorrido de esta puesta nada convencional donde los cuerpos se entrelazan, amalgaman y distancian. Pedazos de muñecos los entretejen como partes perdidas de ellos mismos.
Hay un montículo de ropa, hace frío, se oyen aviones a lo lejos. Se recrea una atmósfera sórdida que sostiene al espectador casi contra su deseo.
Los intérpretes danzan, hablan, se encuentran y desencuentran. Pisan la tierra alegremente, se mojan, asedian a uno de ellos. En ese devenir se violentan hasta la tortura, que no podría ser más presente en este espacio oscuro plagado de gritos en sus muros. La danza butoh trae las ausencias.
La obra es tremenda en este espacio tan difícil y cruel. Pero lo mejor que se puede hacer frente al odio de estos crímenes es plantar la potencia creadora del arte y de la vida.
Toda la fuerza del amor que anida en una danza compartida cayó sobre ese galpón frívolo esa noche.”
»Leer la nota completa en http://craneapolis.blogspot.com.ar/2016/05/tintoreria-tokio.html
Las noches de lluvia en La Boca tienen ese qué se yo, ¿viste?
Ultima función del ciclo “El cuerpo invisible” en Al Escenario, en La Boca. Muchas gracias a Sophia Veber por la preciosa video-crónica.
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