Bitnus: La otra cara del deseo, en ANred

Bitnus logra, con una estética que entreteje la danza y el diálogo, desnudar los tabúes de una sociedad que silencia al sexo y en especial al deseo femenino. El sexo reprimido estalla en la intimidad de una relación virtual, donde la mayoría de las veces el otro es un ideal, una proyección perfecta de nuestro deseo. La obra está basada en el libro homónimo de Luz Pearson, que relata las experiencias amorosas de una mujer desde una perspectiva que da vuelta el sexo machista para mostrarnos la otra cara del deseo.  Se presenta todos los sábados 20.30 horas en el Centro Cultural Borges, Viamonte 525, CABA. Por ANRed.


La obra experimenta con los sentidos. Texturas transparentes descubren un relato desprendido de los tabúes que limitan al sexo. En la intimidad no hay barreras que nos impidan sentir el amor y el deseo. Y hablar de eso. Es entonces que una historia de atracción irrefrenable se desarrolla en un espacio escenográfico donde predomina el erotismo como programa estético y temático.

Música en vivo, voces en of que entablan diálogos con la protagonista y la danza continua y sugestiva dan forma a Bitnus. La obra nos muestra la seducción y el deseo desde otra perspectiva, no la del fauno, macho omnipotente legitimado y alentado por esta sociedad patriarcal, sino la de ella, la ninfa, la mujer deseante y poderosa. Su autonomía y su fuerza, es otra de las temáticas puestas en escena.

Bitnus sabe mantener una intensidad que arrastra consigo las impresiones del espectador. Los sonidos y la música terminan por completar el viaje hacia lo privado. La estética es protagonista, los diálogos y el argumento complementan. Carla Pezé Di Carlo es quien se lleva las miradas y emprende solitaria una narración desde el cuerpo y la voz. Con una performance sobresaliente, interpela al público hablándole, mirándolo, aunque las voces que contesten provengan de cualquier parte. Polifacética, atrevida e inquieta, interpela el sentido común, el pudor y la decencia de quien la escucha.

 

Fuente: http://www.anred.org/?p=103202