Julio: nuevo seminario intensivo JonMoi

JonMoi es un seminario de investigación y creación de travesías de escritura y danza dirigido por el Maestro Magy Ganiko y la poeta Luz Pearson.

El seminario de julio (fin de semana largo: 6, 7 y 8) se titula “Cuerpo invocante”, indagamos la pulsión sonora desde la escritura y la danza.

“Un niño en la oscuridad, presa del miedo, se tranquiliza canturreando. Camina y se para de acuerdo con su canción. Perdido, se cobija como puede o se orienta a duras penas con su cancioncita. Esa cancioncita es como el esbozo de un centro estable y tranquilo, estabilizante y tranquilizante, en el seno del caos”. Mil Mesetas, G. Deleuze

Esta investigación del sonido y sus voces se apoya en conceptos de Deleuze y Guattari, Lacan, Winnicott, Boccara y Quignard, entre otres.

3 jornadas de exploración, 12 horas de danza y escritura + performance de cierre con público (para quienes quieran participar).

Agenda: JULIO fin de semana largo: sábado 6, domingo 7 y lunes 8 de 14.30 a 18.30hs

El cierre del seminario se realiza con una performance abierta al público el domingo 14 de julio a las 17hs.

Lugar: Todo el seminario se realiza en Espacio Utaki, Garibaldi 1675, La Boca.

Inscripción: Valor del seminario $2400.- (*)
Descuento para quienes se inscriban hasta el 2 de julio: $2000.-
Reserva de vacante: pagando el 100% del monto, no hay devolución. El pago puede realizarse vía CBU.

(*) Inscripción especial para quienes ya hayan realizado un seminario JonMoi: reservan la vacante con el pago de $1000 y el saldo lo pueden pagar en fecha que establezcan en julio/agosto.

Conferencia performática JONMOI

En “CUERPARIOS”, seminario JonMoi del mes de mayo, indagamos en el origen del cuerpo que somos, su espacio-tiempo que es nuestro territorio: gestos, sonidos, imágenes que nos constituyen. Vamos hacia la escritura del diccionario primordial de cada unx, palabra con-movida, cuerpo-libro que danza.

Este DOMINGO 5/05 a las 17.30hs, presentaremos el seminario con una conferencia performática. Vamos a compartir el marco teórico de los seminarios JonMoi y aspectos del tema que abordaremos en este seminario “Cuerparios” de mayo. Le pondrán el cuerpo a la perfo Karina Brassini y Milpétalos Endanza

Quienes quieran saber de qué se tratan los seminarios JonMoi, están muy invitados a venir. Especialmente recomendamos que asistan quienes estén interesados en participar de los seminarios (la inscripción está abierta para Cuerparios: http://www.jonmoi.espacioutaki.com/inscripcion-abierta/)
También es un muy buen plan para el domingo a la tarde 🙂

La asistencia a la conferencia del 5/05 es libre pero el cupo es limitado así que es requisito realizar una reserva acá

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JonMoi es un seminario de investigación y creación de travesías de escritura y danza dirigido por Magy Ganiko y Luz Pearson. Pensar el cuerpo como un libro fuente permite explorar sus escrituras, lecturas, ediciones, correcciones, subrayados, traducciones. El cuerpo como un libro es un libro que danza.

Más información sobre los seminarios JonMoi: www.jonmoi.espacioutaki.com

Bitnus, arte subyugante – por Gustavo Friedenberg

Gustavo Friedenberg escribe sobre la obra Bitnus que estrenamos en septiembre 2018 en el Centro Cultural Borges.


De uno de los artistas más sugestivos de Buenos Aires, surge una pieza única e imperdible.

Magy Ganiko es un creador tan talentoso como intrigante. Ser hijo de japoneses, nacido y criado en La Boca, casi 20 años vividos entre oriente y Francia, y haber sido discípulo e integrante de la compañía del legendario Kazuo Ohno, fundador de la danza Butoh, seguramente le confieran ese aire de misterio y sabiduría que se transfiere a todas sus producciones.

En el caso de Bitnus, su puesta más reciente, se suma cierto carácter performático que produce la extraña sensación de estar fuera y dentro de forma intermitente, pero que construye, en ese salir y entrar, un mundo de ficción compacto y envolvente. Con pocos pero logrados elementos escenográficos, una sutil banda sonora que juega en directo con las voces del propio Ganiko y de Zahira Osés y un excelente diseño de luces –Giorgio Zamboni hace magia con los escasos recursos de la sala- el artista construye un mundo hipnótico y mutante, transportando al espectador a través de distintas experiencias de ensueño, comparables a la acuosidad del océano, o la densidad confusa de una nube.

Sin embargo, estas sensaciones se ven permanentemente interrumpidas, como quien recibe un llamado justo en lo mejor de un sueño. Y la sutileza onírica se retira para presentar escenas de sensual erotismo, en las que el logrado vestuario y estilismo a cargo de Andrea Mineko juegan un rol fundamental. Carla Pezé Di Carlo es una intérprete magnífica y feroz, que dice y vuelve movimiento los intensos textos del libro homónimo que escribió Luz Pearson, y dio origen a la pieza escénica.

Bitnus es de esas obras de las que no se puede contar mucho, porque parte principal de su riqueza radica en la imagen y la experiencia teatral directa, pero sin dudas es de aquellas producciones que hacen una diferencia entre teatro bien hecho y arte subyugante.

FUENTE: SobreBUE https://www.sobrebue.com/visorNotaHtml.php?idNota=2366

EROTISMO Y SEXUALIDAD EN BITNUS

La compañía Magy Ganiko propone con Bitnus, espectáculo presentado en el Centro Borges, una especial relación entre música, danza y poesía. Inspirado en el libro homónimo de la poeta y dramaturga Luz Pearson se concreta como
“Una experiencia visual –escénica sobre el universo íntimo-erótico de una mujer joven. Una obra de danza en la que el deseo femenino es el protagonista. Una mujer ante su deseo, su instinto y sus encuentros sexuales ocasionales, con el Fauno, para anestesiar sus temores al amor, los vínculos estables y el vacío cotidiano” (Informe de Prensa).
Pero también se abre a otros cuestionamientos, tal como surge del debate con el público realizado en una de sus funciones:

 1) Cómo funciona el deseo en la intimidad y como opera el deseo del otro en las relaciones desde una perspectiva de deconstrucción de la violencia en la vida cotidiana y micromachismo.

 2) Que del poder sobre el otro es lo que modifica o conmueve.

 Para os creadores el tema – la manera de asumir la palabra y el deseo de la mujer- reviste una importancia esencial, de allí la detallada sinopsis que elaboran.

En el cuerpo partido de una sola intérprete, Carla Pezé Di Carlo, Bitnus cuenta las relaciones amorosas de una mujer casi bipolar que vive en dos ´Ella´. Una se encuentra con un hombre en el espacio de un chat, tienen su relación sexo amorosa casi totalmente a través de la pantalla y una cámara, son voyeristas, se ven, se leen, ¿se tocan? Comunicación caliente que de a poco la consume, gasta sus ganas de amar. La otra ella es Bitnus, su alter ego, una mutación en ser mitológico, su autodefensa. Bitnus, no ama, ella convoca al Fauno, y así borra todo rastro de dolor: ´si deseo Fauno pido Fauno. Cuando no amo, me obedezco´.
 Pero no sólo ofrecen un resumen, sino que sus creadores explicitan su propio comentario

El libro pelea una batalla por sentir el cuerpo pixelado, la obra se sitúa entonces entre dos cuerpos, el real y el virtual, líneas nebulosas de una frontera confusa que construimos en una escenografía alucinatoria, lumínica, juegos mentales de distancias y colores. En un cuarto despojado como una hoja de papel, el lenguaje verbal y físico es directo y altamente poético, se escriben otras formas de rimar el movimiento. Nuestras contradicciones al encontrarnos se manifiestan en el cuerpo, sudamos, nos retorcemos en la búsqueda del otro idealizado: “Hola, ¿estás? ¿No?” La obra habla del vacío, del estar conectado pero no con uno mismo. Fauno o chatero, ella corre riesgo de dejar lo único que importa, su propia señal.
Este espectáculo ofrece interesantes aspectos. Uno de ellos es la integración del tiempo mítico con el propio de la era tecnológica, el primitivo universo dionisíaco y una globalizada contemporaneidad. El otro punto para destacar es el modo en que confluyen tres culturas diferentes para resignificar el deseo, la seducción y el sexo: la griega, la japonesa y la afro. El Fauno impregna el texto de Luz Pearson; el mundo japonés y lo dionisíaco es sugerido desde el vestuario de Andrea Mineko: un estilizado kimono y un aditamento fálico visten en distintas instancias el de la actriz y bailarina Carla Pezé Di Carlo cuyos desplazamientos coreográficos subrayan la presencia de esos diferentes universos culturales; su ductilidad y destreza hacen que de su cuerpo emanen vibraciones propias de diferentes estados de conciencia. Zahira Osés, a travezde la voz y el canto enmarca e impregna el espectáculo con notas que ascienden, descienden, juegan con variados agrupamientos rítmicos, aceleraciones y momentos de calma.

 El diseño escenográfico y la dirección a cargo de Magy Ganiko ejemplifica cómo este multidisciplinario creador (coreógrafo, director, bailarín, perfomer, artista visual) puede hacer convivir barroquismo y minimalismo: transparencias que ocultan y revelan, opción por los claroscuros en diferentes secuencias (fundamental es la precisa iluminación de Giorgio Zamboni) y desplazamientos en un espacio despojado. Es precisamente su trabajo con el espacio el que encuadra el eje sexualidad- erotismo- placer, y la danza reúne un ritual sagrado y profano y la proximidad con los espectadores convierte a estos en una especie de coreutas participantes.

 Creo que es posible entender esta propuesta desde alguna de las ideas de Georges Bataille (La felicidad, el erotismo y la literatura, Buenos Aires, Adriana Hidalgo, 2004): el placer humano sólo puede existir en una situación irregular en la que las prohibiciones se rompen; hay una exaltación de la sexualidad, pero no sólo rudimentaria sino erótica porque se pone en cuestión la vida interior (pp. 338 y siguientes), el dominio de lo prohibido coincide con el dominio sagrado, “Esencialmente aquello que alcanzaba la regresión ritual de la prohibición (pp. 378 y siguientes).

Los principios de la danza butho (de cuyo creador Ganiko fue discípulo) se hacen presente: el cuerpo de la bailarina con sus movimientos sexuales y espasmódicos revela lo subconsciente, la animalidad (“no sólo somos humanos”) pero al mismo tiempo la posibilidad de la catarsis (“Es el alma la que danza, el cuerpo le sigue”).

  Deseo de lo sexual, pero también reflexión sobre la libertad de elegir, sin ataduras que lesionen o limiten su propio espacio: pulsión y razón. De allí la aplicación de la metodología Jon Moi (“libro-danza”) –método de trabajo en danza que Ganiko desarrolla en su Espacio Utaki desde el 2012-: un cruce entre la palabra y la danza como dos materialidades del cuerpo, exploración de los estratos más íntimos, traducciones y reescrituras.

www.goenescena.blogspot.com.ar

 Año III, n° 151

pzayaslima@gmail.com 

Fuente:
http://goenescena.blogspot.com/2018/11/erotismo-y-sexualidad-en-bitnus.html

Poner el cuerpo, por Eugenia Viña

En Bitnus no hay intercambio de fluidos o de abrazos. Es la historia de una mujer y un hombre que se encuentran, tienen sexo pixelado, conexión virtual.

Está sonando. Escuchó la señal. Voy corriendo desde la cocina. ON . Conectar. Ahí está. Él. Me vuelve loca. Mi chongo, siempre dispuesto, siempre caliente, siempre en presente. Con el no hay pasado ni hay futuro. Es pura puesta en escena. Placer. Mirar. Ser mirada. No hay recuerdos ni proyectos. Para encontrarme con él no necesito ni preservativos ni perfume: Bitnus es una versión del amor, virtual. La obra nos enfrenta al nudo de posibilidades que el amor nos presenta en el siglo XXI. La imagen como principal carnada. La sexualidad misma como una puesta en escena. Lencería hot, pestañas como agujas, hebillas como espinas, el sexo como danza y el amor como desencuentro. Sexchat, chemsex, chaturbate. Eróticas idealizadas, narcisistas, pulsiones desenfrenadas y el mandato de gozar. Bitnus desconcierta pero al mismo tiempo nos convoca, nos identifica. A quién no le pasó alguna vez. Es el amor como una categoría más de la pornografía, la búsqueda del placer como un espejo virtual del amor.

La obra está basada en el libro homónimo de la escritora Luz Pearson, quien cuenta sobre ese pasaje del libro a la puesta en escena, traducción de la palabra pura al cuerpo: “El libro BITNUS tiene vida propia, me da mucha felicidad eso. Es un libro mágico, hay libros relojito, libros biblia, libros iching, este tiene magia, te pasan cosas, le pasan cosas en el cuerpo a la gente al leerlo, a mi me pasaron cosas al escribirlo. Y esto está en la obra, la puesta es una traducción que siento muy acertada porque en un cruce con otros lenguajes, se cuenta en escena esa historia con una belleza bestial y sigue teniendo magia: a la gente le pasan cosas al verla, es muy conmovedor eso, se la apropian, es su experiencia. A mí ver la obra me coloca en ese estado en el que estuve cuando escribí el libro, me gusta volver ahí. La obra abre el libro, lo expande, siento que acá es donde tengo que estar, impulsando la maquinaria para que BITNUS siga hablando.”

Carla Pezé Di Carlo, maravillosa bailarina, es la única sobre el íntimo y cálido escenario. La acompañan una señal, biiip, cuando él la llama, y su voz, la de su macho. Fauno lo llama Pearson. Ella – yo, vos- se acomoda, contenta, buscando el lugar preciso, y cómodo, donde la webcam revele ese escorzo del cuerpo donde a veces, por largos minutos, se concentra el amor. Gemidos, voces que luego, ante la demanda de un encuentro real que nunca llega a concretarse, se transforman en suspiros, en gritos, soledad. Tal vez, eso es lo que ella buscaba: “Sostengo dos estrategias para el amor: amar de más, o huir. Despliego ambas contra mí”, escuchamos.

Cómo es poner el cuerpo, armar, contar con el propio cuerpo una historia de dos, de varios, de encuentro y desencuentro, de búsquedas y pérdidas? Dice Carla: “Siento empoderamiento, en el movimiento, en el erotismo, en la vulnerabilidad, en el dolor, en la pulsión y en la superación de esta mujer. La obra fue desde un comienzo una oportunidad como intérprete a buscar zonas profundas y difíciles de alcanzar. Lograr entender al personaje y sus acciones no era lo suficiente para lograr entrar a cada estadio dramático, fue necesario abordar caminos diferentes en la creación. Fue así como conocí Jon Moi”.

Relación mediada por un módem, en Bitnus no hay intercambio de fluidos, de salivas ni de abrazos. Es la historia de una mujer y un hombre que se encuentran, tienen sexo pixelado, conexión virtual: “El fauno me coge. El fauno me coge cada vez que yo quiero. El fauno nunca me dice que no…entre el fauno y yo no hay amor. Ni una pizca.”

La puesta en escena es mínima y certera, como la relación que interpreta, o mejor dicho, como la situación de la mujer devenida hembra, bailarina atrapada en su propio cuerpo, larva a punto de metamorfosear en mariposa. Es una escenografía perfecta: un gran nylon como capa, que cubre, protege y vela. Plástico, transparencia que hace de membrana para esa mujer de sensualidad histérica que vive todo el tiempo al borde, en un borde. Casa, amparo pero abierto, frágil, permeable a la mirada del otro.

Cuenta su director Magy Ganiko: “Cuando me propuse llevar a cabo la tarea de llevar ‘Bitnus’ a la escena, sentía que el personaje principal era una mujer partida en dos, una que deseaba amar y otra que dañada se cobijaba en su avatar “Bitnus” huyendo a todo trapo de aquello que destilase esa melaza, tratando de crear una burbuja de sexo puro con su par pulsional, el Fauno.

En un principio, pensé realizar una instalación escénica a base de la técnica de “videomapping” para las escenas de los chats, pero eso resultó costoso para el magro presupuesto que teníamos, así que recurrí a un minimalismo extremo, utilizando solo un fino plástico que partía la escena en dos mundos, correspondiendo a los espacios psíquicos del personaje. Tanto la puesta de luces las voces en “off”, la música, la danza y las conversaciones por chat, debían funcionar en un delicado ballet rimando y “ritmiando” el conjunto, como una poesía visual y sonora. Sabía que lo más difícil sería traducir lo que no estaba escrito, aquello que leyendo un libro va dibujando imágenes, voces, y una relación tan especial de tiempo-espacio en el imaginario del “leyente”. Uno de mis desafíos entonces, era crear la sensación en el público de estar asistiendo a un espectáculo íntimo, secreto, como cuando se lee un libro bajo la luz de una lámpara en soledad. Otro de los desafíos fue el de encontrar a la protagonista, ella debía ser permeable a la escritura corporal y a la palabra dicha del texto, ya que había decidido que todos los personajes a excepción de uno, eran ella. Esto requería entonces de la intérprete, la capacidad de desarrollar una amplitud de registros para entrar en los diferentes roles de personajes que plantea la obra. Carla Pezè Di Carlo, demostró estar a la altura. Otra persona clave para que el armado avanzara como mayor claridad, fue mi asistente Zahira Oses, que no solo resultó ser una excelente profesional, sino que también aportó su voz y su musicalidad. Para cerrar, quisiera decir algo sobre el tratamiento temático de la obra que más allá del amor y el sexo en la era tecnológica, se devela con ese tan bien logrado final en el libro donde el blanco de la hoja potencia las pocas palabras escritas y que presagian la soledad elegida del personaje. Pero el tema no es el camino de la soledad. El tema es la valentía y decisión de saltar para sumergirse en la oscuridad que todo ser-humano debe atravesar hallando sus propias respuestas para seguir creciendo. Bitnus es una obra que habla sobre el coraje de soltar y saltar sobre nuestros propios límites”.

La obra construye una poética de la histeria: ”Al fauno no lo anhelo. No me inquieta. El fauno es certeza.” La certeza, efímera, de la actriz, nos vuelve a los espectadores como duda, incertidumbre, pregunta. Porque ante la certeza de que lo que es, la fuerza del deseo que se calma y colma así mismo Bitnus traza un paisaje con distintos momentos. La histeria se pulveriza, y en ese juego de aparecer-desaparecer, conectar-desconectar, interrumpe la duda del amor con toda su incertidumbre, sus flujos y su magia.

“Te quiero” es la mejor manera de decir adiós. Te quiero. Apagar.

Textos de Luz Pearson. Actúa Carla Pezé Di Carlo. Voz en off de Zahira Oses. Vestuario de Andrea Mineko. Iluminación de Giorgio Zamboni. Escenografía de Nana Simone Micheli. Dirección Magy Ganiko. Producción Cia. Magy Ganiko. En el Centro Cultural Borges. Sábados 20.30 hs

FUENTE:
https://laagenda.buenosaires.gob.ar/post/179927921985/poner-el-cuerpo

Bitnus por Mariela Alejandra Mazza

El siguiente artículo fue escrito por Mariela Alejandra Mazza en el marco de las actividades propuestas por el Seminario de Periodismo de Danza O


Con una perfomance de especial conformación escénica, se presenta Bitnus los sábados a las 20.30 en el Centro Cultural Borges. El despliegue actoral de Carla Pezé Di Carlo, bajo la dirección de Magy Ganiko, recrea un universo fantástico de entrecruzamiento ficticio entre la palabra y el cuerpo.

Fotografía / Gentileza de prensa
La puesta en escena pone de manifiesto un contexto poético donde la representación actoral y dancística son de efectiva destreza exegética. De aquí que la expectación tensa del público resulta de la interpelación semántica de cada elemento interpretativo, ya que Bitnus, inspirada en el libro del mismo nombre (Luz Pearson)se encuentra repleta de elementos significativos tales como la evocación continua del Fauno, ser mitológico caracterizado por su lascivia. 

A saber, el Fauno se vuelve su alter ego: Cuando no amo, me obedezco. Pero en el límite del deseo y la voluptuosa sexualidad, ella ama con una fragilidad manifiesta. Le urge el amor y en aquel verbocentrismo se estructura la visión empática del espectador como efecto ilusorio del amor real. La lógica performativa eficaz de la obra opera con habilidad a través de nuestros cuerpos.  
También es importante destacar cómo el sonido es movimiento y crea un espacio ficticio en la puesta de Ganiko. La ilusión audiovisual produce un sonido como valor añadido, en cuyo sincretismo de imagen y sonido, se revela el nivel más primitivo de eros. Así, el abismo erótico del cuerpo en la poesía pagana de Bitnus invita a la interiorización de emociones varias, para atravesar heróicamente el origen del amor. Porque tal introspección sensorial interpela cuestiones acerca de la idea de mujer en sus relaciones amorosas y en el contexto social actual.
La sociedad contemporánea necesita de modificaciones en los valores. En efecto, y siguiendo al pensador Cornelius Castoriadis en su libro Ventana al caos, “estos valores no son dados por una instancia externa, ni descubiertos por la sociedad en sus yacimientos naturales o en el cielo de la Razón. Son creados por cada sociedad considerada, como núcleos de su institución, referencias últimas e irreductibles de la significancia, polos de orientación del hacer y del representar sociales”.
Desde esta perspectiva, la cultura asume representaciones de su funcionamiento y advierte nuevas disposiciones valorativas entre los actores sociales que conforman la interpretación de Bitnus, como ventana al mundo, para la asunción de la palabra y el deseo femenino.

Fuente: http://danzaycomunicacion.blogspot.com/2018/10/bitnus.html

Qué es el amor? Sobre Bitnus, por Laura Cozza


¿Qué sentimos cuando nos enamoramos? Mejor dicho ¿qué es el amor?. “Bitnus”, la propuesta teatral altamente performática, de la dramaturga y poeta argentina Luz Pearson, con puesta en escena de Magy Ganiko, nos llevará a comprender o al menos a acercarnos al mundo femenino, ese mundo recreado por miles de artistas, a través de los tiempos y tan difícil de comprender. El goce femenino, el amor femenino, como dos caras separadas de un sentimiento a interpretar. Santa o puta, amada o gozada: como diferentes aristas de la protagonista.

Una mujer joven interpretada por la excelente actriz Carla Pezé Di Carlo, nos llevará a sentir, a gozar y a sufrir en el cuerpo de esta dama que por momentos es salvaje y por momentos es frágil. Y nos demuestra que el amor y la pasión vulneran, aún a las fieras más difíciles de domar. Esta mujer, tiene una relación virtual con un hombre, seductor, independiente. Esta relación se basa en un vínculo sexual a distancia. Las palabras les sirven a ambos como medio de seducción, de acción, de pasión, creando las más profundas escenas de intimidad, más que la de los propios cuerpos entrelazados.

La comunicación como un arma de doble filo, los lleva a sentirse íntimos, esa pasión, ese fuego desmedido creado por ambos en el ámbito de lo virtual, también los condenará al vacío. “Bitnus” es el alter-ego de esta joven mujer, una especie de bestia, mezcla de animal con ser mitológico, creado para su autodefensa. Cuando “Bitnus” aparece en ella, la protege de amar y convoca la presencia de su Fauno: “Si deseo Fauno pido Fauno. Cuando no amo, me obedezco”

Con una escenografía futurista, la obra utiliza de manera incómoda los espacios de la sala, quizá para sentir la misma incomodidad que pueden sentir los protagonistas en sus vidas diarias, moverse para encontrar el lugar que los satisfaga. La musicalidad, la luz tenue, el uso del cuerpo como principal figura de comunicación dentro de la escena, nos lleva a la pasión, al delirio, a la tristeza, al vacío, desconsuelo y por último a la resignación.

La metáfora que desde el inicio pregunta “Fauno” se refiere a si está ella conectada. El “Fauno” le pregunta siempre ¿estás ahí?. Pero no sabemos si en realidad la busca a ella o a su propia idealización de esa mujer. Entonces nos retumbará en la cabeza pensar a qué refiere esa conexión, a una real o una imaginaria presencia. ¿Queremos encontrarnos con los otros o queremos gozar con nuestro propio goce? ¿Ella buscará el amor real?

¿Romperá la conexión virtual? Una obra más que interesante en estos tiempos de amor líquido y de “Amores 2.0”

Fuente: https://spectavi.wordpress.com/2018/09/07/bitnus/

“Cuando la palabra es cuerpo” por Lucas Delgado

Las palabras sin cuerpo son fantasía, interferencia. A veces, aunque bellas, ocultan aquello que nos hace huir, flaquear, que nos mata por dentro y nos deshace desde lo más hondo.

Luz Pearson es una exploradora de las palabras que se esconden en los cuerpos (ver nota). De aquellas combinaciones de sentidos que se encuentran en los diccionarios y que marcan la piel, no como un tatuaje, sino como una alerta del deseo y de lo inconciente. En su exploración nos invita a ser espectadores incómodos, a no esperar frases bellas con sentidos pero sin carne.

En su obra anterior, SED, el rescate emotivo del lenguaje escrito, de la palabra, ya estaba presente. En Bitnus vuelve a la escena pero con el condimento de la mediación digital y del daño que genera la palabra del deseo pero sin cuerpo. ¿Se mide acaso el amor en bits? ¿Cuántos caracteres implica amar? ¿Pueden nuestros miedos convertirse en Faunos, en fantasías oscuras en las cuales nos encontramos al tiempo que dejamos de sentir? “Cuando no amo, me obedezco”, escribe Pearson y huye apretando un botón: “apagar”.

Bitnus es una puesta experimental que no busca agradar, sino romper estructuras de lo preestablecido en diferentes registros. El medio teatral, su lenguaje, el predominio de la palabra y la simulación de los cuerpos fueron atravesados por la palabra-acción, por la performance coreográfica impecable de Carla Pezé Di Carlo, quien se funde en el espacio y el tiempo para recrear un presente virtual de soledad, miedo y deseo (el orden de estos factores no altera el producto).

Pearson nos ofrece una obra donde no se puede no estar presentes. Por amor u odio, por placer o displacer, Bitnus interpela y moviliza a quien se acerque a la obra en cualquiera de sus formatos.

Ver fuente:
https://www.sobretiza.com.ar/2018/09/08/cuando-la-palabra-es-cuerpo-luz-pearson-bitnus/

Ficha técnico artísticaSobre textos de: Luz PearsonActúan: Carla Pezé Di CarloVoz en Off: Zahira OsesVestuario: Andrea MinekoIluminación: Giorgio ZamboniRealización de escenografia: Nana Simone MicheliFotografía: Paula ScopessiComunicación: Luz PearsonDiseño gráfico: María BiancoNana Simone MicheliAsistencia de dirección: Zahira OsesPrensa: Simkin & FrancoProducción: Cia. Magy GanikoDirección: Magy GanikoCENTRO CULTURAL BORGES
Viamonte 525 (mapa)
Capital Federal – Buenos Aires – Argentina
Teléfonos: 5555-5359
Web: http://www.ccborges.org.ar
Entrada: $ 300,00 / $ 200,00 – Sábado – 20:30 hs – Hasta el 24/11/2018

Bitnus: La otra cara del deseo, en ANred

Bitnus logra, con una estética que entreteje la danza y el diálogo, desnudar los tabúes de una sociedad que silencia al sexo y en especial al deseo femenino. El sexo reprimido estalla en la intimidad de una relación virtual, donde la mayoría de las veces el otro es un ideal, una proyección perfecta de nuestro deseo. La obra está basada en el libro homónimo de Luz Pearson, que relata las experiencias amorosas de una mujer desde una perspectiva que da vuelta el sexo machista para mostrarnos la otra cara del deseo.  Se presenta todos los sábados 20.30 horas en el Centro Cultural Borges, Viamonte 525, CABA. Por ANRed.


La obra experimenta con los sentidos. Texturas transparentes descubren un relato desprendido de los tabúes que limitan al sexo. En la intimidad no hay barreras que nos impidan sentir el amor y el deseo. Y hablar de eso. Es entonces que una historia de atracción irrefrenable se desarrolla en un espacio escenográfico donde predomina el erotismo como programa estético y temático.

Música en vivo, voces en of que entablan diálogos con la protagonista y la danza continua y sugestiva dan forma a Bitnus. La obra nos muestra la seducción y el deseo desde otra perspectiva, no la del fauno, macho omnipotente legitimado y alentado por esta sociedad patriarcal, sino la de ella, la ninfa, la mujer deseante y poderosa. Su autonomía y su fuerza, es otra de las temáticas puestas en escena.

Bitnus sabe mantener una intensidad que arrastra consigo las impresiones del espectador. Los sonidos y la música terminan por completar el viaje hacia lo privado. La estética es protagonista, los diálogos y el argumento complementan. Carla Pezé Di Carlo es quien se lleva las miradas y emprende solitaria una narración desde el cuerpo y la voz. Con una performance sobresaliente, interpela al público hablándole, mirándolo, aunque las voces que contesten provengan de cualquier parte. Polifacética, atrevida e inquieta, interpela el sentido común, el pudor y la decencia de quien la escucha.

 

Fuente: http://www.anred.org/?p=103202

Bitnus, todos los sábados a las 20.30hs

¡Ya estrenamos BITNUS!

Pueden verla todos los sábados a las 20.30hs en el Centro Cultural Borges.

Las entradas se compran en boletería del teatro o se reservan en Alternativa Teatral: http://www.alternativaentradas.com/obra59995-bitnus

 

BITNUS

BITNUS se estrenó el 1/9/2018 en el Centro Cultural Borges y estuvo en cartel durante 3 meses.

A partir del texto poético -desnudo, sin florituras- de la dramaturga y poeta argentina Luz Pearson, la puesta de Magy Ganiko asume el desafío de entretejer la palabra y la danza como dos materialidades del cuerpo, en una traducción al espacio de una obra que presenta en la escena artística una nueva manera de asumir la palabra y el deseo en la mujer.

FICHA TÉCNICA:
Intérprete: Carla Pezé Di Carlo
A partir del libro “Bitnus” de Luz Pearson
Voces: Zahira Osés
Vestuario: Andrea Mineko
Idea escenográfica: Magy Ganiko
Realización escenográfica: Nana Simone Micheli
Iluminación: Giorgio Zamboni
Fotos: Paula Scopessi
Prensa: Simkin&Franco
Diseño gráfico: Nana Simone Micheli y María Bianco
Comunicación: Luz Pearson
Producción: Cia. Magy Ganiko
Asistencia de dirección: Zahira Osés
Dirección: Magy Ganiko

Agradecemos a Anne y Alain Sztejnberg.

INSCRIPCION ABIERTA Seminario #JonMoi

En julio damos comienzo a una nueva edición del Seminario JonMoi, esta vez en modalidad extendida: 2 meses, todos los sábados. Terminamos a fines de agosto con una performance abierta al público en Espacio Utaki.

Info para inscripción: espacio.utaki@gmail.com

Seminario JonMoi de escritura y danza – retiro en Punta Indio

INSCRIPCION ABIERTA

JonMoi es un seminario de investigación y creación de travesías de escritura y danza dirigido por Miguel Magy Ganiko y Luz Pearson. Del 28 de abril al 1 de mayo se realiza en modalidad retiro en Punta Indio (prov. Buenos Aires) con la propuesta “Kizoma, las intensidades nos danzan”.

Pensar el cuerpo como un libro fuente permite explorar sus escrituras, lecturas, ediciones, correcciones, subrayados, traducciones. El cuerpo como un libro es un libro que danza.

4 días de inmersión en la naturaleza y en el paisaje de cada uno.
6 horas diarias de danza y escritura en el bosque, en la playa y en la sombra, que terminan el martes 1 de mayo en una performance abierta al público en la Estancia Santa Rita.

CUPO MUY LIMITADO.
info: espacio.utaki@gmail.com o llamar/whatsapp al 1133911574.

 

Auspicia

Clases MOI en nuevo día y lugar – a partir de septiembre

Martes de 17 a 19hs en Espacio Templum, Ayacucho 318

MOI es Movimientos Orgánicos de Individuación. Danzar es sufrir un mito, decía Antonin Artaud.

La escritura en MOI es lo que antecede a la palabra, es una Mu-danza, “Mu” que significa “vacío” en japonés.

Precios clases: 1 clase $350 / 1 clase por semana – mes adelantado $1200

Y siguen las clases como siempre en Espacio Utaki los miércoles de 17 a 19hs y sábados de 11 a 13 hs.

 

 

“El término Butoh siempre me mete en problemas, pero mi estudio fue sobre ciertos conceptos de Kazuo Ohno en los que quería indagar: cómo llegó a su mundo creativo y cómo lo desarrolló. Yo quería bailar eso que no sabía, y de esa manera se fue abriendo mi propia investigación” En esta nota en Balletin Dance, un resumen sobre la investigación que propone Magy en las clases.

Magy Ganiko nació en Buenos Aires donde actualmente vive y trabaja.
Artista multidisciplinario, es coreógrafo, director, bailarín, performer, artista visual,
también estudió cine en París. Realizó creaciones en Japón, Hong Kong, Francia,
Bélgica, Alemania y Noruega. Hijo de inmigrantes de Okinawa, Japón, el mestizaje
entre la cultura asiática y la latinoamericana marcará toda su creación artística. Se
formó en Japón en danza Butoh con el gran maestro Kazuo Ohno. Su universo
habla de reinventar el presente en un nuevo mito liberador. Sus trabajos tocan
temas que tienen que ver con las paradojas pulsión-razón, lo sagrado-lo profano,
los mitos, el kitsch, la enfermedad, la deformación e Hiroshima-Nagasaki, donde
estuvo su padre asistiendo después de las bombas.

Entre sus obras figuran Water Reflections (1997), en colaboración con el artista
multimedia japonés Haruo Higuma; Lamentaciones de un pétalo de jazmín (1998);
Le Pont du Vent (1998), con la coreógrafa francesa Fabienne Brioudes;
MurMurs(2006); Mysteries of Love (2007); Tintorería Tokio (2008); Utaki (2009); La
forêt pendu d´un arbre / El bosque colgado de un árbol (2010); El cuerpo invisible y
Riachuelo (2016); ZonaZero (2017).
En 2012 se radicó nuevamente en Argentina, crea el Espacio Utaki donde desarrolla
un método de trabajo con el cuerpo: M.O.I. (Movimiento Orgánico de Individuación).

● Ver CV completo

 

Una ceremonia sacra que devino en celebración, por Hugo Beccacece sobre ZonaZero

Una ceremonia sacra que devino en celebración

Por Hugo Beccacece, Suplemento Ideas, Diario La Nación, 28/05/2017

Todo empezó en una tintorería de La Boca hace muchos años. El domingo pasado, la Fundación Proa desbordaba de público que quería ver la performance Zona Cero, del coreógrafo argentino japonés Magy Ganiko, inspirada en la muestra de Yves Klein. Muchos no pudieron tener acceso a la sala donde se desarrolló la actuación. Ganiko creció en La Boca y sus padres, llegados de Okinawa a la Argentina en 1954, abrieron una tintorería que todavía existe a la vuelta de Proa. Magy se interesó por la danza desde chico, pero quedó muy impresionado cuando vio bailar a Kazuo Ohno, el creador de la danza butoh y se fue a Japón a estudiar con él. Comenzó así una formación y una carrera internacional que lo llevaron a quedarse siete años en la tierra de sus ancestros.

La performance de Proa se inició en la vereda. Desde la calle, el público podía ver a Ganiko a través de la fachada de vidrio, sentado en uno de los peldaños de la escalera que sube al primer piso, y escucharlo por medio de un amplificador. El performer leyó un extracto de Stalker (La Zona), el film de Andrei Tarkovsky, un fragmento de Kenzaburo Oé y un texto del propio Ganiko. Después, seis bailarines-actores bajaron envueltos en una vestimenta parecida a la de los yudocas, y salieron a la vereda, donde dieron comienzo a sus evoluciones. Luego volvieron a entrar y el público los siguió a la primera sala de la muestra de Klein, donde el sexteto se acostó boca abajo sobre el piso mientras los espectadores circulaban al lado de ellos para pasar a la segunda sala, donde se desarrollaría la parte central de la experiencia. De pronto, Ganiko detuvo el flujo de los asistentes con una severa cita de Tarkovski: “Éste no es un lugar para paseos. La zona exige que la respeten, de lo contrario castiga. En la zona, el camino más corto puede ser el más peligroso?”.

El centro de “la zona” estaba ocupado por un amplio rectángulo de polvo de color azul Klein. Alrededor de él, los oficiantes bailaron una danza de inspiración butoh. Al principio, no fue fácil penetrar en el clima entre dramático y sagrado del baile, pero poco a poco la belleza, el dramatismo de las imágenes y la alternancia de música oriental y silencio cambiaron la actitud de la concurrencia, quebrada ¡ay! por los balbuceos de dos niñas de ¿dos años?, a upa de padres que aspiraban a cultivar precozmente a sus retoños para tortura del resto del público.

Uno de los bailarines, León Apolinario, bailó un hermoso solo que alcanzó su pico de imprevista tensión cuando se acercó a una de las sonoras niñas y fijó sus ojos negros en ella con una intensidad hipnótica, pero no amenazante. La niña se llamó a silencio. No lloró, pero cuando no pudo sostener más ese taladro óptico, dijo en un susurro: “Mamá” y calló.

Por último, los seis bailarines se sentaron alrededor del estanque azul Klein, en postura de flor de loto. Uno de ellos, Guillermo Calipo, de pronto, cantó con una voz bellísima una improvisación basada en “Lacrymosa” de Dmitri Yanov-Yanovsky. Después todos pronunciaron “om”, el célebre mantra, y quedaron en sus lugares en un profundo silencio que contagió a toda la sala. El silencio detuvo el tiempo, lo fijó en una calma excepcional. Nadie se movió de su sitio. Los bailarines, con lentitud, se fueron elevando, casi como si se desplegaran. Seis muchachas habían prendido en las espaldas de sus chaquetas sendos hilos que sostenían globos azul Klein. De modo sorpresivo, se oyó como un intruso Danubio azul, el vals de Strauss. Los bailarines orientales se convirtieron en vieneses y sacaron a bailar a mujeres del público. Con la música de Strauss, todos salieron a la vereda y lo que había sido casi una ceremonia sacra devino en una celebración occidental.

Del conjunto que realizó la actuación, integrado, además de los mencionados, por Lucas Maíz, Joseph Velasquez, Hugo Falcón y Guillermo Zamboni, el único integrante con formación de bailarín profesional es Apolinario; Calipo, por su parte, es un cantante de ópera que ha actuado en los ciclos de Juventus Lyrica y jamás había bailado. Maíz se formó y trabaja como mimo desde hace quince años; Giorgio Zamboni es un joven teatrista romano, que tampoco se dedica a la danza. “Magy me entrenó durante tres meses para que hiciera lo que hice”, comentó Calipo.

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/2027173-una-ceremonia-sacra-que-devino-en-celebracion

Nueva presentación performance ZonaZero en PROA

El sábado 17 de junio a las 19hs volvemos a estar en PROA bailando en diálogo con la obra de Yves Klein.

“En tiempos de oscuridad, los poetas, los artistas y los hombres sensibles, tienen el deber ineludible de empujar la sociedad entera para que se arroje ésta al vacío. Lo que no es recomendable en tiempos de prosperidad, de paz, de luz, es siempre recomendable en tiempos de oscuridad”

La entrada es libre. Se retiran el mismo sábado desde las 11hs en Proa. 

HOY: un encuentro en La voz del laberinto

Hoy en el programa La voz del labertinto de Adriana Barenstein (FM cultura 97.9), Cesar Brie, Vivian Luz y Magy Ganiko compartieron una lindísima charla sobre arte.

Aquí compartimos el registro, por muchos encuentros más.

https://soundcloud.com/radio-cultura-fm-97-9/19-05-2017-la-voz-del-laberinto

Fotos de La Voz del Laberinto, fuente: https://www.facebook.com/adriana.barenstein/posts/10155258976173490?pnref=story

Performance #ZonaZero en Proa y la Bienal Internacional de la Performance

Este domingo presentamos una Performance Danzada que dialoga con la obra conceptual del pintor Yves Klein expuesta en Fundación Proa, en el marco de la Bienal Internacional de la Performance (BP17).

En su búsqueda por lograr la inmaterialización del arte, para Yves Klein, el intercambio de oro por una zona de sensibilidad inmaterial era la forma más realista del arte, y también el arte del mañana.
Esta #ZonaZero que inauguramos, es la zona de transferencia alquímica en donde mediante la danza, el cuerpo intercambia oscuridad por luz.

Intérpretes: Magy Ganiko – Lucas Maíz – Guillermo Calipo – León Apolinario – Giorgio Zamboni -Hugo Falcon – Joseph Velásquez.

Vestuario: Mercedes Piñero

Asistente de dirección: María Luz Eluen

Fotografía: Alejandro González

Prensa y difusión: Simkin & Franco

Comunicación: Luz Pearson

Dirección: Magy Ganiko

En Fundación PROA domingo 21/05 a las 17hs.

ENTRADA LIBRE, CUPO LIMITADO se retiran entradas en PROA desde las 11hs.

 

 

 

#archivo “Dimanche Rouge”, París 2012

 

Dimanche Rouge es un proyecto de arte contemporáneo con sede en París, Francia. El núcleo de desarrollo de Dimanche Rouge es un evento mensual y gratuito con actuaciones experimentales de artistas internacionales. Además de las ediciones parisinas, en 2012 Dimanche Rouge se celebra en Toulouse, Bulgaria, Mongolia, Estonia, Australia, Serbia; Rusia y China (2013) y nuevas ediciones.

En 2012, Magy Ganiko participa con una perfo sobre la deformidad del cuerpo a través de la radiación, en la edición de Dimanche Rouche en el Divan Du Monde, París.

Clases regulares de verano – enero 2017 – maestro Magy Ganiko

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Clases de teatro danza: Método M.O.I. (Movimiento Orgánico de Individuación) – Técnica de teatro danza desarrollada por el Maestro Magy Ganiko

Días y horarios: miércoles de 19 a 21hs / Sábado de 11 a 13hs
Tarifas: $300 x clase

1 clase por semana $1000 (pago mes adelantado)

2 clases por semana $1700 (pago mes adelantado)

Inscripción: espacio.utaki@gmail.com

 

Última función de Tintorería Tokio – Dic 2016

“La semana pasada fuimos a ver la obra “Tintoreria Tokio” en el espacio Utaki. La obra dirigida por Magy Ganiko. Es un lugar hermoso, la entrada de la casa mira la via donde pasan los trenes de cargo en La Boca. Magy fue discipulo del gran maestro de Botoh, Kazuo Ohno. La obra “Tintoreria Tokio” me llevó a un espacio desconocido pero al mismo tiempo su locura capaz de trascurrir de una tristeza a una alegría, de la violencia al amor, de “sin sentido” a lo inteligible, me deja con la sensación de una familiaridad. Creo que cada uno de nosotros, tenemos algo de locura.
Espero que sea pronto la primera función del año que viene!”
por Mami Goda, una espectadora.

 ::Leer reseña en diario La Nación “Una Historia de identidades y búsquedas”::

Fotos: Alejandro Gonzalez

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“Laburo en proceso” – Bitnus en lanzamiento de Editorial HORDA

El sábado realizamos una performance para compartir un fragmento del trabajo en proceso del montaje de la obra BITNUS, sobre el libro de Luz Pearson publicado por Editorial Horda.

PH: Luis Beltran
Estuvieron en escena Paulina Rachid junto a Lucas Maíz y la voz de Félix Torre, el vestuario a cargo de Nana Simone Micheli, el video realización de Yael Svoboda, dirección de Magy Ganiko.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PH: Luis Beltran

 

 

 

 

 

 

Contradicciones entre el erotismo y el amor

¿En qué estábamos?

Ya no sé, levito.

Mmm, me gustaría verte levitar, y tocarte mientras levitás, claro.

Uffff

Vos acostada de costado, yo a la par pero al revés, mi cabeza en tus piernas, respiro en tu rodilla.

La parte de atrás de la rodilla.

Porque ahora estás boca abajo, ¿verdad?

Ajá.

¿Podrías girar?

Giro.

Entonces subo, te levanto una pierna, la doblo, la abro.

Entrás por ahí.

Entro por ahí y sigo subiendo despacio subo con la boca.

El sábado 1 de octubre a las 17.30hs realizaremos una performance inspirada en el libro BITNUS de Luz Pearson, que presenta la Editorial HORDA en Espacio Utaki.
Trailer del libro.
Están invitad@s.
Garibaldi 1675.
Entrada libre